Metodologías activas para enseñar y aprender
- ME. Norma Aidee Ubamea
- hace 5 días
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Mtra. Norma Aideé Castillo Ubamea
Docente/Investigadora de la Escuela Normal Superior de Obregón

Ya sea explorando fenómenos climatológicos en ciencias, descifrando problemas matemáticos, o el impacto ecológico de una plaga, es inevitable que surjan preguntas: ¿Qué es lo más rápido que se mueve el pensamiento o la luz? ¿Qué pasa si divido entre cero una cantidad? ¿Cómo le hacen para que vuelen los aviones en el espacio?
Siempre hay un comentario, una pregunta para capturar la atención de un alumno curioso, decidido a cuestionarse y comprometerse con su propio aprendizaje y, al mismo tiempo, sumergirse en un mundo vasto de posibilidades que le lleven a expandir sus capacidades naturales y otras habilidades o destrezas que desarrollará en su camino.
Desde las aulas de las instituciones formadoras de docentes, el formador utiliza diversos lenguajes, metodologías, y/o técnicas para que el futuro docente comprenda la importancia de los principios pedagógicos que faciliten y potencien los aprendizajes de sus estudiantes.
La Nueva Escuela Mexicana (NEM) promueve cuatro tipos de metodologías activas de aprendizaje y enseñanza: Aprendizaje Basado en Proyectos Comunitarios, Aprendizaje Basado en Indagación (STEAM como enfoque), Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) y Aprendizaje Servicio (AS). Estos proyectos se adaptan a diferentes campos formativos y ejes articuladores, fomentando la participación activa de los estudiantes para generar aprendizajes significativos, desarrollar su pensamiento crítico, generar sus propias conclusiones y motivar el gusto por la investigación, entre otras actividades que fomentan el disfrute del proceso de aprendizaje.

Enseñar bajo la metodología de Proyectos Comunitarios es una excelente opción. El problema o situación elegida para estudiarse y coadyuvar a su mejora (como un patio escolar lleno de basura, una cancha donde ya las líneas se han desdibujado, entre otros) son situaciones que forman parte de una realidad cotidiana con la que está en contacto diariamente. Por ello, le compete, le mueve e interesa mejorarla, se convierte en un motivador natural para aprender, en la medida que va adentrándose en la experiencia de conocer el problema, ubicar los factores que le provocan y sus probables consecuencias, actores involucrados en el problema hasta llegar a las propuestas que construye desde su conocimiento para sus probables soluciones.
Por otra parte, las emociones mueven e intervienen para que un alumno se motive, se interese en aprender. La neurociencia lo ha estudiado muy bien, así que, ¿por qué no utilizar el arte, para facilitar aprendizajes complejos en el área de ciencias? La metodología STEAM, que involucra una enseñanza basada en la investigación de los temas para que el alumno con base en esta información proponga y valide hipótesis, utilice el arte para expresar ideas, encuentre soluciones alternativas a los problemas planteados, entre otros aspectos que se fortalecen en el aprendiz.
La mejor manera de solucionar un problema es plantear las preguntas adecuadas y estudiar sus causas para poder cortarlo de raíz. El Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) es un aprendizaje que se logra a través del estudio de situaciones reales, procesos situados, actores que participan directa e indirectamente en la situación que se plantea, entender la o las dinámicas y relaciones entre los actores y la situación donde más allá de la solución es generar procesos de análisis, comparación y reflexión de la problemática y su complejidad.
Por último, una metodología que, desde la formación del profesor, se vuelve obligatorio aplicarla es el Aprendizaje Servicio (AS) ya que el AS combina dos actividades que potencian las habilidades de enseñanza. Por una parte, el estar en el campo de la acción que es la comunidad, la escuela y, por otra, el enseñar a sus estudiantes a partir de la o las experiencias cotidianas, que representan su forma de vida, que pueden ser potencialmente mejorables e incidir en la calidad de vida del estudiantado y su comunidad. Esta forma de construir conocimiento es aprendizaje para ambos, docente y discente, ya que durante el trayecto del servicio entrelazan sus necesidades de aprendizaje y, es a través del servicio a su comunidad, que encuentran las respuestas, construyen y reconstruyen saberes.
Estas propuestas metodológicas de enseñanza, promueven una inmersión vivencial, caótica por momentos debido a la diversidad de información, dilemas y conflictos cognitivos a los que se puede enfrentar tanto el docente como el alumno. No obstante, son, sin duda alguna, formas de generar ambientes de aprendizaje ricos en experiencias sentipensante. El formar profesores con este bagaje de posibilidades pedagógico- didácticas, todas como herramientas metodológicas para facilitar y potenciar el aprendizaje de sus estudiantes, es un compromiso que desde las aulas de las escuelas normales del país se vive y se realiza como un compromiso ético de la formación profesional docente.